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Thursday 29 May 2014

Despegue de alto riesgo

  • Emprender es una salida para muchos jóvenes

  • Las escuelas de negocios apoyan iniciativas de alumnos y el arranque de sus ‘start-ups’

23.05.2014|ElPaís,-Potenciar el desarrollo de proyectos empresariales innovadores y viables forma parte de las tareas que la mayoría de las escuelas de negocios se plantean como prioritarias. Parece que emprender está de moda, que existe un bum, y que ahora buena parte de los alumnos que finalizan sus estudios se lanzan a la piscina por vocación o quizá empujados por unas expectativas de desarrollo profesional más que inciertas. Pero la realidad es que en España todavía son pocos los jóvenes que tienen intención de poner en práctica sus ideas de negocio una vez finalizada su formación.


“No todo el mundo es emprendedor. Nosotros no enseñamos a los alumnos a convertirse en emprendedores, sino a pensar como tales. Más del 40% de nuestros estudiantes acude al IE para potenciar ese espíritu. Después, algunos deciden lanzarse al charco, hipotecar su casa y tomar unos riesgos que les quitan el sueño. Pero esto no se lo enseña nadie, es una elección muy personal. Es una carrera de alto riesgo. En torno al 20% de nuestros antiguos alumnos son emprendedores”, señala Paris de l’Etraz, director del Venture Lab de IE Business School. El IE acaba de celebrar en Madrid el Venture Day, una cita en la que jóvenes emprendedores e inversores internacionales analizan los retos del emprendimiento y la inversión en start-ups. En los dos últimos años, varias iniciativas presentadas en convocatorias de este tipo en distintas ciudades (Tokio, Boston, Shanghái o México DF) han levantado más de 15 millones de euros de financiación. El 50% de esos planes de negocios están relacionados con aplicaciones móviles, un 20% son proyectos sociales y el resto tiene que ver con cadenas de restaurantes y otros servicios.


ESCP Europa tiene como prioridad inocular en sus alumnos el espíritu emprendedor. Esta argumentación, según la institución, no se corresponde con un brindis al sol para quedar bien en los folletos de una escuela de negocios. Por el contrario, según Caroline Ladousse, responsable de la cátedra de Emprendimiento de ESCP en el campus de Madrid, es una realidad: “Fomentamos el emprendimiento en nuestros cinco campus, sobre todo desde la creación de la cátedra en 2007”. Además de esta plataforma, en la que los proyectos empresariales de los estudiantes tienen cabida, la extensa red de alumnos y exalumnos de la escuela funciona como apoyo e interrelación para que las start-ups puedan llegar a buen puerto.

Los Premios al Emprendimiento Social son otra muestra del compromiso de ESCP con los alumnos emprendedores, ya que impulsan start-ups con viabilidad económica. Las ideas presentadas a principios de mayo fueron valoradas por business angels, directivos de grandes empresas y responsables de aceleradoras. “Apoyamos planes de negocio innovadores y sobre todo escalables, es decir, que tengan un mercado potencial global. Nuestra particularidad es que exigimos que los proyectos tengan también un impacto positivo en la sociedad, lo cual no significa necesariamente que deban ser sociales”, indica Caroline Ladousse.


ESCP Europe busca introducir a los estudiantes con talento en el complejo ecosistema de los actores de la innovación empresarial: inversores, pequeños empresarios en activo… Dos ejemplos innovadores que participaron en los últimos premios fueron Cylinder Iniciative, una apuesta por la reutilización de residuos para su conversión en combustible en áreas rurales del Tercer Mundo, y We Are Data, que pretende dar la oportunidad al ciudadano de controlar su información personal, con la que ya comercializan grandes corporaciones, y así beneficiarse económicamente de lo que “realmente es suyo”.

Jordi Vinaixa, profesor del departamento de dirección general y estrategia de ESADE, subraya que la mayoría de los jóvenes llegan con la intención de emprender, pero “con el paso del tiempo cambian y prefieren pasar antes por el mundo de la empresa, sobre todo de las multinacionales, que es donde saben que hay más recursos para poder aplicar técnicas de management que se explican en las escuelas”.

ESADE dispone desde hace años de herramientas de apoyo a la creación de empresas. Una de ellas es el Entrepreneurship Institute (EEI), fundado en 1967 con la finalidad —según Vinaixa— de convertirse en un centro de referencia global en el ámbito de la iniciativa emprendedora a través de la investigación, la formación orientada a la acción, la presencia en el debate social y el apoyo a personas emprendedoras.

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